La Dirección General de Salud Mental y Adicciones del Siprosa avanzó en el fortalecimiento de las estrategias para la atención de adolescentes y jóvenes mediante una nueva edición de los Ateneos Clínicos 2026, espacios destinados a analizar casos complejos y generar herramientas para los equipos que trabajan en el sistema público.
El segundo encuentro se realizó el 4 de septiembre en el anfiteatro del Hospital Centro de Salud y tuvo como eje “Adolescencias desalojadas: manipulación, acting out y pasaje al acto”. La propuesta fue organizada junto con la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Tucumán, a través de la Cátedra de Psicoanálisis (Freud), y el CID Tucumán.
La actividad estuvo dirigida a residentes, estudiantes avanzados y profesionales vinculados al campo de la salud mental, con el objetivo de generar un ámbito de formación, intercambio y discusión en torno a situaciones clínicas que presentan especial complejidad.
El desafío de acompañar a adolescentes en situaciones de vulnerabilidad
El psicólogo Gonzalo Rodríguez, integrante del Equipo de Integración Terapéutica Intersectorial (EITI), explicó que los ateneos surgieron a partir de un acuerdo entre distintas instituciones para desarrollar herramientas destinadas al abordaje de adolescentes en situación de vulnerabilidad psicosocial.
“Los adolescentes circulan entre instituciones sin un lugar propio, sostenidos muchas veces por lazos que son muy precarios y que se desarman”, señaló Rodríguez.
En ese sentido, sostuvo que estas situaciones llegan a consultorios, salas y diferentes efectores de salud mental y plantean dificultades que requieren una orientación clínica adecuada.
El profesional remarcó además la importancia de articular el trabajo entre distintas disciplinas e instituciones, debido a la complejidad de las situaciones que atraviesan muchos adolescentes y a la necesidad de fortalecer las redes de cuidado.
Casos clínicos para pensar nuevas intervenciones
La metodología de los Ateneos Clínicos se basa en la presentación de situaciones concretas, que luego son analizadas desde distintas perspectivas profesionales. El objetivo es enriquecer las estrategias de intervención y alcanzar una mirada integral de cada problemática.
En esta segunda jornada participaron como expositoras la licenciada Cecilia González, psicoanalista e integrante de la Escuela de la Orientación Lacaniana (EOL) y de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP), y la doctora Lucía Salas Aron, psiquiatra del Centro Municipal de Salud Ramón Carrillo.
La presentación del caso estuvo a cargo de la psicóloga Laura Magadan, referente de Salud Mental del Área Operativa Suroeste y participante del CID Tucumán. La coordinación estuvo en manos de Rodríguez.
El concepto de “Adolescencias desalojadas” apunta a analizar las experiencias de jóvenes que transitan por distintas instituciones y vínculos sin encontrar espacios estables de pertenencia, escucha y acompañamiento.
Desde esa perspectiva, el encuentro buscó aportar elementos para comprender las diferentes expresiones del malestar durante la adolescencia y construir respuestas adecuadas desde los equipos de salud.
La importancia del trabajo articulado
Rodríguez destacó que estos casos representan un desafío permanente para los profesionales y que requieren fortalecer la coordinación entre los distintos dispositivos e instituciones que participan en el cuidado de niños, niñas y adolescentes.
La propuesta de los ateneos apunta justamente a generar espacios donde las experiencias de los equipos puedan ser compartidas y discutidas, para favorecer intervenciones más integrales frente a situaciones de alta vulnerabilidad.
Desde el sistema público de salud se recordó que existen distintos dispositivos destinados a la atención y el acompañamiento en salud mental de adolescentes y jóvenes. Ante la necesidad de orientación o asistencia, las familias pueden recurrir a los servicios de salud mental de hospitales y centros asistenciales, donde los equipos evaluarán cada situación y podrán orientar sobre las alternativas disponibles.