Tras una extensa audiencia, Santiago Budini fue condenado a 10 años de prisión por el crimen de Federico Toledo, una sentencia que generó un fuerte rechazo en la familia y en el entorno del joven asesinado.
Eduardo Toledo, padre de Federico, habló después de conocer la resolución y dejó en claro que esperaba una pena mayor. Su principal cuestionamiento estuvo dirigido a la cantidad de años que Budini permanecerá privado de su libertad.
“La vida de mi hijo no vale diez años, la verdad que me parece un regalo que le dieron”, sostuvo Eduardo.
El padre de Federico remarcó que, una vez cumplida la condena, Budini podrá recuperar su vida, mientras que él y su familia deberán convivir para siempre con la ausencia de su hijo.
“En diez años él sale y puede seguir con su vida. Yo a mi hijo jamás, jamás lo voy a volver a ver”, expresó con dolor.
Toledo también cuestionó la actitud que, según afirmó, tuvo el condenado durante las audiencias y aseguró que nunca observó arrepentimiento de su parte.
“Nunca demostró arrepentimiento. Lo miren todas las audiencias, todo el juicio, cabeza gacha, cuatro horas sin inmutarse, sin mover un solo pelo”, afirmó.
El padre de Federico también se refirió a la posibilidad de una futura reinserción y expresó sus dudas sobre un eventual cambio en la conducta de Budini.
“Por eso digo, no sé de qué reinserción me hablan, con una persona que ya hizo eso otras veces, lo sigue haciendo y aunque salga en cinco, diez, quince años lo va a seguir haciendo para mí”, manifestó.
El testimonio de Mateo, la otra víctima
Después de la entrevista con Eduardo Toledo, habló Mateo Martí, amigo de Federico y joven que también fue atacado por Budini aquella noche.
Martí sostuvo que tampoco considera que diez años sean una pena acorde con la pérdida de una vida.
“No me parece que diez años valga la vida de una persona, mucho menos la de mi amigo”, afirmó.
Sin embargo, expresó su deseo de que el condenado pueda reflexionar durante el tiempo que permanezca detenido.
“Esperemos que en esos diez años que esté preso, reflexione por lo menos, que no creo, pero bueno, que por lo menos piense lo que hizo”, señaló.
Martí también recordó que Budini ya había mostrado, según su experiencia, una conducta agresiva y violenta.
Durante la entrevista, además, respondió a una de las cuestiones que surgieron durante el juicio: los dichos de la familia de Budini, que lo responsabilizó de alguna manera por lo ocurrido con Federico.
Mateo fue contundente:
“Lo único que me siento culpable yo es que no pude haber hecho algo más por mi amigo, por no estar ahí cuando justo le dio el golpe, no poder estar para ayudarlo, pero por otra cosa no. Porque él fue el que tomó la decisión de hacer todo lo que hizo y si mi amigo está muerto es culpa de él”.
El joven contó que actualmente atraviesa el proceso acompañado por su familia y sus amigos, y destacó que muchas personas se acercaron y se unieron a partir de lo ocurrido con Federico.
Según se reconstruyó durante la audiencia, Budini golpeó primero a Mateo y luego atacó a Federico, quien recibió la agresión que terminó provocándole la muerte. La intervención de otro amigo evitó que Martí continuara siendo golpeado.
Finalmente, Budini fue trasladado al penal de Benjamín Paz para comenzar a cumplir la condena de diez años impuesta por la Justicia. Para la familia de Federico, sin embargo, la sentencia dejó una sensación que Eduardo resumió en una frase: “Me parece un regalo diez años para una persona que asesina a otra, le quita la vida y destruye toda una familia”.:::
Este enfoque permite poner el dolor y el cuestionamiento de la familia en primer plano, mientras que el testimonio de Mateo aporta la segunda voz y reconstruye el contexto de la agresión. Si querés, seguimos con la próxima transcripción manteniendo exactamente este esquema.