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Salud
06/04/2022

Té negro ¿sirve para perder peso?

Té negro ¿sirve para perder peso?
El té negro es una de las infusiones más consumidas en el mundo.

Esto no se debe solamente a que, a diferencia de otras variantes como el té verde, mantiene su sabor durante años, sino a que es capaz de proporcionar muchos beneficios para la salud, entre los que se destaca la capacidad de ayudar a controlar o perder peso.

¿Qué es el té negro?
El té negro es una bebida que se obtiene de las hojas de la planta Camellia sinensis. Estas se utilizan para producir diversas variedades té, incluyendo el verde, oolong o blanco.

El negro se distingue de los demás porque se somete a un proceso de oxidación completo, que le garantiza un color y sabor único.

Su popularidad e incidencia en la dieta a lo largo del mundo, llevó a que muchos expertos comenzarán a estudiar sus efectos sobre el cuerpo.

Distintas investigaciones coincidieron en que su consumo se asocia a una mejor distribución de la grasa, así como a una reducción significativa de la circunferencia de la cintura. Esto se debe a los siguientes efectos que tiene sobre el organismo:

Estimulación metabólica

El té negro suele tener una mayor concentración de cafeína que sus pares. Esta actúa elevando la temperatura corporal en un proceso conocido como termogénesis, que desencadena reacciones en el cuerpo humano que resultan en la quema de grasa y en un mejor metabolismo de los nutrientes.

Cuáles son las mejores infusiones para cuidar la salud

Esto se traduce en una importante ayuda para que el cuerpo funcione mejor durante el ejercicio y logre perder peso más rápido.

Salud de las bacterias

La microbiota intestinal hace referencia a los microorganismo que viven en nuestro intestino. Estos han sido estudiados durante años por sus efectos sobre diferentes procesos físicos y químicos que ocurren en el cuerpo.

Por ejemplo, un estudio en animales publicado en European Journal of Nutrition, mostró que tanto el té negro como el verde cambiaron la proporción de bacterias intestinales. El porcentaje de bacterias asociadas con la obesidad disminuyó, mientras que las bacterias asociadas con la masa corporal magra aumentaron.

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