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Salud
26/07/2022

Viruela del mono en la Argentina: ya son 18 los casos confirmados, 16 de ellos importados

Viruela del mono en la Argentina: ya son 18 los casos confirmados, 16 de ellos importados
Los afectados se encuentran en la Ciudad de Buenos Aires y las provincias de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza. Por qué los expertos estiman que el brote podría controlarse

Según el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) que dio a conocer el Ministerio de Salud en el día de hoy, hay confirmados 18 casos de viruela del mono en el país. De los casos informados, 16 presentaron antecedentes de viaje previo al inicio de los síntomas y 2 tuvieron contacto estrecho con personas que podrían haber tenido antecedentes de viaje.

Además, se informó que los contagiados son todos de género masculino y tienen entre 24 y 49 años. De acuerdo al informe, la Ciudad de Buenos Aires registra 10 casos confirmados de viruela símica; la provincia de Buenos Aires, 4; Córdoba, 3; y Mendoza, 1. En tanto que hay dos casos sospechosos, uno en Buenos Aires y otro en Córdoba, agregó el BEN.

Con más de 16.000 casos de viruela símica reportados en 75 países del mundo desde principios de mayo de 2022, el Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró el sábado que el brote de viruela símica es “una emergencia de salud pública de importancia internacional”. El 30 de enero de 2020, la OMS había tomado la misma decisión con respecto a la enfermedad COVID-19, cuando la infección por el coronavirus ya se había detectado en pacientes de China y en otros 15 países.

A pesar de que hoy la viruela símica y el COVID-19 son emergencias de salud pública a nivel global, los expertos médicos consideran que hay más chances de que se controle pronto a la primera. El COVID-19 ya afectó a más de 565 millones de personas y varias se han reinfectado, y ha causado la muerte de 6.373.739 personas. Pero hay investigadores científicos y médicos que observan diferencias entre ambas infecciones y su impacto.

En el caso de la viruela símica, el doctor Tedros dijo que a nivel mundial, el riesgo de viruela símica es moderado, excepto en la región europea. En Europa, el riesgo de la propagación de la viruela es alto. También señaló que “existe un claro riesgo de mayor propagación internacional, aunque el riesgo de interferencia con el tráfico internacional sigue siendo bajo por el momento”.

La baja mortalidad de la viruela del mono es una circunstancia que atenúa su padecimiento que, al mismo tiempo, es muy similar en su sintomatología al de la viruela tradicional, erradicada a través de la vacunación en 1980. Ambos virus pertenecen a la misma familia y, por eso, como medida precautoria, la OMS estableció la vacunación de pacientes de riesgo con dosis contra la viruela, aunque esta estrategia no debe usarse aún de forma masiva por falta de estudios al respecto.

Ante este escenario, la OMS recomienda -como primera estrategia- el aislamiento y la detección de los casos de manera precoz. Según detalla el organismo, los pacientes con viruela símica pueden experimentar fiebre, dolor de cabeza intenso, dolores musculares, dolor de espalda, poca energía, ganglios linfáticos inflamados y erupciones o lesiones en la piel.

Hasta este brote, que es el que llevó a la OMS a declarar la emergencia sanitaria global, la transmisión del virus de la viruela símica entre personas estaba vinculada al contacto estrecho con lesiones, líquidos corporales, gotículas respiratorias y materiales contaminados como la ropa de cama. Sin embargo, ahora, tal como reveló Ghebreyesus, hay “nuevos modos de transmisión”.

En diálogo con Infobae, el doctor Tomás Orduna, jefe del Servicio de Patologías Regionales y Medicina Tropical del Hospital Muñiz de la ciudad de Buenos Aires y ex presidente de la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero, dijo: “No creo que la viruela símica tenga la expansión que tuvo la enfermedad COVID-19, pero sí vamos a seguir viendo nuevos casos. Por un tiempo -aunque no podemos predecir su duración-, habrá más casos y veremos cómo se puede trabajar fuertemente con los conocimientos actuales sobre la enfermedad”.

Todo lo que sabemos hasta ahora

El nombre de la enfermedad tuvo su origen en el descubrimiento inicial del virus en monos en un laboratorio danés en 1958. En 1970, se diagnosticó en un ser humano. Era un bebé de 9 meses en Zaire (que es la actual República Democrática del Congo). Desde entonces, la viruela del mono se volvió endémica en ese país y se ha extendido a otras naciones africanas, principalmente en África Central y Occidental.

Diferentes estudios han aportado pruebas que muestran que los principales vectores de la enfermedad son roedores y no son los simios. Según la OMS, la mayoría de los animales susceptibles de contraer la dolencia y después contagiar a las personas son roedores, como las ratas gigantes de Gambia, los lirones o los perros de las praderas.

“No hay datos que indiquen que las poblaciones de monos nativos de nuestro país estén o hayan estado infectadas con el virus de la viruela símica”, aclaró Martín Kowalewski, quien también forma parte de la Asociación Argentina de Primatología y es investigador de Conicet en el Centro de Ecología Aplicada del Litoral y coordinador del Plan Nacional de Conservación de Primates del Ministerio de Ambiente de la Nación.

En el brote actual de viruela del mono, la mayoría de los pacientes son hombres que tienen sexo con otros hombres. Pero se sabe que puede afectar a las personas a cualquier edad y con diferentes orientaciones sexuales. No existe por el momento evidencia de que el virus haya mutado a una forma de transmisión sexual, que no era conocida hasta ahora.

“Si bien la OMS ha informado que la mayoría de los casos se han reportado en varones en contacto estrecho con otros hombres a partir de relaciones sexuales, se debe tener en cuenta que la viruela símica se trata de una patología que puede afectar a cualquier persona, más allá de su orientación sexual, su identidad de género y su edad”, aclaró Orduna.

Al ser un virus ya conocido, durante las décadas pasadas se han desarrollado vacunas y tratamientos. Como el virus de la viruela símica está estrechamente relacionado con el que causa la viruela humana, la vacuna contra esa infección -que fue erradicada- también ha mostrado ser efectiva para las dos enfermedades. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), como tratamiento para la viruela símica, existen fármacos como el cidofovir, el ST-246 y una inmunoglobulina que pueden ser indicados para viruela símica.

También existe una vacuna para la viruela llamada JYNNEOSTM (también conocida como Imvamune o Imvanex) y que es producida por la farmacéutica danesa Bavarian Nordic. En África, hubo estudios que revelaron que esa vacuna era al menos 85% efectiva para prevenir la viruela símica. Además, hay otra vacuna contra la viruela, la ACAM2000, fabricada por Emergent Product Development, que las autoridades médicas también creen que ofrece cierta protección. Se usó en un brote reportado en 2003 en EEUU.

La OMS señala que algunas personas que recibieron vacunas contra la viruela humana pueden tener también ciertos niveles de inmunidad, aunque en muchos países esta vacunación se suspendió hace casi 40 años cuando la enfermedad se consideró erradicada. Por el momento, las vacunas para viruela símica solo están autorizadas para personas mayores de 18 años consideradas de alto riesgo de contraer la enfermedad en algunos países.

“Por el momento las vacunas y los tratamientos no están disponibles en América Latina. Todos los seres humanos somos susceptibles al virus de la viruela símica. La población tiene que consultar ante los síntomas de la viruela símica y hacer reposo en aislamiento. Hasta el momento, no hubo cuadros graves en la mayoría de los casos”, comentó el doctor Orduna a este medio, quien participó como coautor en un trabajo publicado en la revista The Lancet Regional Health.

Los países con más casos

España reportó 3.125 casos y es el más afectado en todo el mundo por el brote más reciente de esta enfermedad, que fue descubierta en 1980 y cuya transmisión, más allá de un brote en 2003 en los Estados Unidos con 92 casos, había estado limitado a países del África Central y Occidental como Nigeria, República Democrática del Congo o Camerún.

Las 5 muertes reportadas hasta ahora ocurrieron en los países históricamente afectados por la viruela símica, cuyo reservorio natural son -por lo general- los roedores autóctonos, aunque esta enfermedad debe su nombre a un grupo de simios de laboratorio en los que fue reportada en 1958, según recuerda el sitio de las Naciones Unidas.

La alerta en Europa alcanza a naciones que nunca habían enfrentado esta situación: los últimos datos del Centro de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos muestran que, después de España, aparece Alemania, que contabiliza 2.268 casos; el Reino Unido, con un reporte de 2.208 casos; y Francia, con 1.567 pacientes. Pero la alarma es general, ya que otras naciones europeas como los Países Bajos, Bélgica y Portugal cuentan casos por centenas.

Por otro lado, Estados Unidos contabiliza 2.890 casos de viruela símica: el número más alto fuera de Europa. Canadá anunció 681 casos y Brasil -el más afectado nominalmente de Latinoamérica- reportó 592 personas que fueron diagnosticadas con la enfermedad. En la región, también sobresale el registro de Perú, con 143 positivos del virus, pero el resto de los países no llegan a las dos decenas de casos. Esa es la situación de la Argentina, donde hay 18 casos reportados.

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