Los incendios forestales que afectan a las zonas de Minas Capillitas, Aconquija y Villa Vil, en Catamarca, ya consumieron alrededor de 1.000 hectáreas de vegetación nativa y pastizales, según relevamientos preliminares difundidos por las autoridades a cargo del operativo. El director de la Brigada de Lucha contra Incendios Forestales de la provincia, Damián López, el subsecretario de Salud de la Municipalidad de Andalgalá, Mario Scaltritti, y el presidente de la Federación Catamarqueña de Bomberos Voluntarios, Gustavo Álvarez, brindaron un informe conjunto sobre la crítica situación que atraviesa la región.
Sin aviones hidrantes, el combate es exclusivamente terrestre
Tras sobrevolar la zona a bordo del avión vigía de la provincia, López explicó las dificultades que enfrentan los equipos de emergencia. Según detalló, la geografía accidentada, propia de la zona serrana y de montaña, imposibilita el despliegue de aviones hidrantes, por lo que todo el combate del fuego debe realizarse de manera estrictamente terrestre.
En ese marco, cuadrillas integradas por personal especializado de la Brigada de Incendios Forestales y dotaciones de Bomberos Voluntarios de Andalgalá permanecen desplegadas en el terreno, trabajando para frenar el avance de las llamas en los distintos frentes activos.
Sospechan que el foco de Villa Vil fue intencional
Uno de los datos más graves aportados por López tiene que ver con el origen del incendio registrado en Villa Vil, iniciado durante la tarde del jueves pasado. El titular de la Brigada afirmó de manera categórica que ese foco fue provocado, y autoridades locales precisaron que se habría utilizado querosén para acelerar el encendido de las llamas, lo que derivó en un rápido descontrol del fuego en la zona.