La puesta en marcha de la zafra 2026 por parte de Compañía Azucarera Los Balcanes S.A. se produce en un escenario marcado por tensiones productivas, una elevada oferta de caña y problemas estructurales que afectan al sector azucarero regional.
En palabras de Eduardo Castro, secretario de la Producción, aún no existen cifras certeras sobre la materia prima disponible para esta campaña, pero reina la expectativa de que la zafra sea favorable y que el azúcar resulte rentable para los productores. Según Castro, la meta para este año es superar las 620.000 toneladas de azúcar para incrementar los envíos al exterior en relación con la temporada anterior.
Necesidad de aliviar el mercado interno
Para Catalina Rocchia Ferro, directora ejecutiva del grupo Los Balcanes S.A., alcanzar exportaciones superiores a 600.000 toneladas es clave para reducir el excedente en el mercado doméstico y sostener los precios en niveles que permitan la viabilidad de la producción. Rocchia Ferro subrayó además la relevancia de la ley de biocombustibles y solicitó a las autoridades un diálogo atento a las necesidades del sector.
Condiciones climáticas y operativas
Jorge Etchandy, gerente del Instituto de Promoción Agropecuaria y Agronómica de Tucumán (IPAAT), sostuvo que las perspectivas son favorables a pesar de las recientes lluvias. No obstante, advirtió que se requiere un período de sol para acceder a los campos y avanzar con la cosecha en condiciones adecuadas.
Balance y desafíos estructurales
El inicio de la zafra pone en evidencia tanto las posibilidades de crecimiento por mayor oferta de caña como las limitaciones estructurales que afectan la cadena: dependencia de condiciones climáticas, necesidad de políticas públicas que favorezcan la exportación y mercados alternativos como el de biocombustibles, y la tensión entre oferta interna y precios que determine la rentabilidad de los productores.
El desarrollo de la campaña 2026 en Tucumán será un indicador clave para evaluar si las medidas sectoriales y la dinámica climática y de mercado permiten consolidar un resultado que beneficie a la producción y al equilibrio del mercado azucarero.