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Economía
15/06/2026 | Hace 5 horas

Carne de cerdo: el auge en la dieta argentina y sus efectos en el mercado local

Carne de cerdo: el auge en la dieta argentina y sus efectos en el mercado local
El sector porcino registró un avance tecnológico y genético que posibilita la oferta de productos magros, accesibles y de elevado valor biológico.

José Arrieta, vicepresidente de la Cámara de Productores Porcinos de Córdoba, afirmó que la carne de cerdo atraviesa una etapa de transformación histórica en Argentina, al pasar de ser un alimento de consumo ocasional a una opción cada vez más frecuente en la dieta familiar. “Estos últimos 20 años crecimos de 6 o 7 kilos de consumo por habitante por año a 20 o 21 kilos”, destacó, subrayando la magnitud del crecimiento.

Situación económica del sector
Según Arrieta, el negocio del cerdo exhibe un escenario de estabilidad. El dirigente indicó que los costos de alimentación se encuentran controlados y que los precios de venta permiten proyectar inversiones con una rentabilidad sostenida. “El negocio está bueno, está estable, con un costo de alimentación relativamente moderado y un precio de venta que hace varios meses nos está dejando una rentabilidad”, explicó, aclarando que no se trata de beneficios extraordinarios pero sí de una rentabilidad viable para trabajar y planificar.

Avances tecnológicos y calidad del producto
La industria porcina registró avances significativos en genética, alimentación y procesos productivos, lo que modificó la percepción tradicional sobre la carne de cerdo. Arrieta señaló que hoy el sector ofrece “un producto de alto valor biológico, con poca grasa, mucha proteína y a un precio muy accesible”, en declaraciones realizadas en Splendid AM 990.

Cambio cultural en el consumo
Durante décadas la carne de cerdo se asoció fundamentalmente a fiambres y chacinados, pero esa pauta comenzó a cambiar. “Dejamos de utilizar la carne de cerdo solamente para fabricar algún fiambre y realmente hoy tenemos dos o tres veces por semana carne de cerdo en la mesa de los argentinos”, afirmó Arrieta. No obstante, advirtió que persiste un desafío cultural: la población no conoce con suficiente profundidad los distintos cortes y preparaciones del cerdo.

Estrategia para competir con la carne vacuna
Para acortar la brecha de conocimiento, la estrategia del sector apunta a promover cortes que puedan sustituir preparaciones tradicionales de carne vacuna. “Lo que buscamos es quebrar esa cultura de consumo de carne bovina para algunos cortes como milanesas, pulpas, hamburguesas. Hoy esos cortes de cerdo pueden reemplazar perfectamente a los vacunos”, detalló el dirigente.

Proyección de consumo
La industria se plantea como meta aumentar el consumo interno en la próxima década. Arrieta señaló que el objetivo es alcanzar unos 27 o 28 kilos por habitante por año para 2032 o 2033, aunque precisó que para lograrlo será clave continuar con acciones de promoción y difusión que aumenten el conocimiento y la aceptación de los cortes porcinos.

En síntesis, la visión del sector porcino cordobés es la de consolidar una oferta más diversificada y competitiva, apoyada en mejoras tecnológicas y en campañas orientadas a modificar hábitos de consumo, con el fin de afianzar el rol de la carne de cerdo en la mesa de los argentinos.

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